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Juzgar.

Cuestiones diarias, incluso cuando en la realidad todo sigue siendo completamente perfecto. Desde fuera creemos que todo es infinitamente menos complejo y solemos juzgar por cosas que creemos que están realizadas mal. Creo que lo válido de una persona debería de medirse por sus acciones y sus intenciones y no por su competencia respecto a la habilidad sobre algo. Intentar e intentar es lo que nos debería de marcar y lo que nos debería de juzgar, porque yo no tengo el derecho a decir que está bien o que está mal cuando ni si quiera se si lo que yo hago es juzgable o no. Entre tú y yo, dejemos el juego sucio y marquemos el cambio: Tú me dejarás de juzgar y yo trabajaré duro para que no lo tengas que hacer más.

Oxigenarse.

De eso se trata. De tomar tu tiempo, tomar el aire que necesites. Oxigenarse. No hay que estar siempre contentando a los demás, hay que ser egoísta en momentos oportunos. No es más fuerte el que ríe o el que llora si no el que consigue tener ambas cosas.

Pequeños.

¿Recuerdas cuando eras joven y despreocupado? ¿Cuándo todo lo que hacías era por diversión, porque te gustaba investigar…? De pequeños, nos encantaban las historias, lo indefinido, mirábamos los cuentos en busca de finales mágicos. Nos enredábamos en pensamientos inocentes. Siempre estábamos trasteando, indagando hasta lo más profundo. No había miedo… Con la edad te vas haciendo de un sentimiento diferente, te vas dando cuenta de que realmente no hay finales, si no comienzos, de que empiezas a preocuparte, a tomar conciencia de lo que haces. Empiezas a maquinar historias reales que te hacen sentir especial. Vas fabricando un futuro incierto, con momentos de miedo, de no querer indagar más… y otros que sin duda ni te los piensas, te lanzas porque te gusta esa sensación de aleatorio.

Privacidad.

Privacidad. ¿Qué es la privacidad? Según un diccionario, nos diría que es la parte profunda de uno mismo, los sentimientos, la vida familiar y personal, pero ¿no llega a ser mucho más que eso? Entiendo por privacidad al hecho de no intervenir ni molestar ciertos momentos de una persona, no actuar sobre la actividad de alguien. Para mi, privacidad comprende todo lo de uno, tanto sentimental como terrenal, y a veces dejamos que ciertas personas entren en esa privacidad, algunos incluso se permiten modificarla a su antojo, otros se cubren con ella, creando una privacidad abierta y con un descontrol que la propia palabra no permite. No toleres nunca que alguien entre en tu privacidad, una vez corrompida no se admite volver atrás.

Prescindible.

Siempre esperanzados a lo prescindible, a agarrar la vela por la llama. Nos encanta quemarnos y sentir dolor. Llegamos a ser cabezotas por naturaleza y lo que no sabemos es que actuamos por las corrientes que nos llegan. Somos difíciles, nunca concordamos con ser libres, por eso no se consigue ser realmente feliz. Los píes en el suelo y siéntete como tu realmente eres, deja de mirar lo que otros hacen porque provocan en ti que seas prescindible.

Amistades.

La vida nos da a veces oportunidades de crear grandes cosas, como por ejemplo grandes amistades. Siempre estamos en contacto con personas, de diferentes razas, culturas, en general de otros pensamientos, pero un día llega el momento clave de conocer a personas magnificas… todo cambia en ese día. No sabremos nunca cuando fue ese día realmente pero sabemos que nos cambió, nos cambió nuestra forma de pensar, de ser, de sentir… las oportunidades las elegimos o ¿nos tocan? No lo sé, pero gracias por estar dónde estáis. No nos damos cuenta de qué posición toman hasta que las echas en falta.

Continuamente.

Queremos estar en lo más alto, continuamente. Nuestros sueños son siempre grandes, conseguir lo máximo aunque ni si quiera lo necesitamos… pero ahí estamos, al pie de la frontera para tener lo que soñamos. No somos pacientes, lo buscamos y lo queremos ya, al instante, produciéndose así una cadena de fallos continuos que son irreparables mientras no seamos calmados, dejando que aquello que no nos sobra, el tiempo, arregle todo lo que por ambición hemos destruido. La celeridad y la ambición no son compatibles, así que he decido tomarme tiempo para elegir cuales son mis objetivos.